Sistema de Paradores Metrobus J. B. Justo

Sistema de Paradores Metrobus J. B. Justo

Este parador se entiende que forma parte del conjunto del sistema de paradores del BTR, pero no es una repetición de un prototipo. Es, más bien la aplicación de un patrón de diseño bien fundado en una reflexión previa y general
Obra
Sistema de Paradores Metrobus J. B. Justo
Diseño
Arq. Diana Cabeza - DI. Martín Wolfson
Ubicación
Buenos Aires, Argentina
Ingeniería
Estructural: Ricardo Rodríguez Prado / Ing. Edgardo Sequeyra / Tecnológico: Arq. Santiago Herrera
Equipo de diseño
D. Gráf. Gabriela Falgione - D.I. Diego Ross
Iluminación
Arq. Arturo Peruzzotti
Web
www.estudiocabeza.com

Como en el caso anteriormente presentado, este parador responde a un concepto general de diseño e implementación de paradores de Buses de Transporte Rápido (BTR) en la ciudad de Buenos Aires desarrollado por los autores que queda inscrito en el marco de un plan integral de mobiliario urbano y equipamiento.  En este caso, se trata de un parador que atiende por sólo uno de sus costados. La identidad local es recogida en elementos que aluden formal y cromáticamente a las ondas del arroyo que recorría el lugar antes de su entubamiento. El parador está conformado por una secuencia de pórticos de columnas-vigas de perfiles UPN y chapa de acero F24 distanciados a 3,3m de manera de permitir coincidir las puertas del parador con las del bus. En la parte posterior una carpintería metálica contiene los paños de vidrio laminado que dan reparo al pasajero frente al viento y la lluvia. La cubierta está compuesta de chapa de aluminio y aislante espuma. Más allá de la descripción y de las fotografías, hay dos aspectos que vale destacar. La primera habla de la relación de las partes con el todo. Sin caer en caricaturas, este parador se entiende que forma parte del conjunto del sistema de paradores del BTR, pero no es una repetición de un prototipo (por muy logrado que sea). Es, más bien la aplicación de un patrón de  diseño bien fundado en una reflexión previa y general. Por lo mismo, destaca el segundo valor, que es de hacerse cargo de la condición local de cada situación, proveyendo una identidad propia a cada parador, lo que le da sentido de pertenencia e identidad.

F. Pfenniger

La obra objeto de la presente publicación es la presentación del proyecto del refugio de pasajeros para la espera del Metrobus o bus de tránsito rápido (BRT) implementado en la Avenida Juan B Justo de la Ciudad de Buenos Aires, el cual representa la primera experiencia en la materia desarrollada en la Argentina.

El sistema Metrobus se estructura conjugando la utilización, con carácter exclusivo, de los carriles centrales de la citada Avenida, por parte de los vehículos de transporte público; la utilización de vehículos de gran capacidad del tipo de buses articulados; y la incorporación de estaciones de embarque situadas en la propia calzada, a la izquierda de los carriles centrales de circulación exclusiva para buses.

Por su estructuración, el sistema permite una importante reducción en los tiempos de viaje de los usuarios, una regularidad en las prestaciones de los buses y la compatibilidad entre los servicios del Metrobus propiamente dicho, que vinculan Liniers con Pacífico,  y los servicios de líneas convencionales que operan en diferentes secciones de la Avenida Juan B. Justo.

En este contexto, los  paradores o estaciones para la espera del Metrobus son una componente esencial del Sistema. Su concepción parte de un sistema lineal modular para la espera de transporte, que resuelve la protección y comodidad del usuario, además de servir como soporte de información vial y peatonal.

El proyecto de paradores de Metrobus lejos de constituir un sistema aislado es parte del sistema de Mobiliario Urbano y equipamiento para toda la Ciudad de Buenos Aires ganado por concurso por los mismos proyectistas.
Responde a la misma idea conceptual, formal y tecnológica de todo el Mobiliario Urbano de la Ciudad de Buenos Aires.

Diseñado con un fuerte carácter visual que lo hace adquirir una enérgica -pero a la vez integrada- presencia urbana, cuenta tanto con componentes estructurales y cerramientos metálicos, como con elementos particulares (barandas, baldosones, botazos y gráfica), diseñados especialmente para este proyecto, constituyendo un todo contundente y simple a la vez.

Existen 6 tipologías o unidades funcionales de parador a las cuales se accede por medio de una rampa peatonal.
Las distintas tipologías se diferencian por ser cabeceras de serie, centros de trasbordo, estaciones abiertas y cerradas, según sean solamente de Metrobus o de Metrobus y buses de línea combinados, ya estén situados en grandes arterias de la ciudad o se trate de un gran flujo de pasajeros al que albergar.

Su atributo de repetición modular permite resolver las necesidades de interacción vehículo/pasajero en toda su longitud.
La unidad funcional de los paradores se organiza mediante módulos estructurales de 3,3 metros.
La secuencia propone los siguientes módulos: con baranda, con asiento alto sin respaldo, con asientos con respaldo y con molinetes.
La ubicación y combinación es diferente según cada tipología.
En las columnas entre cada 3 módulos se encuentran los cestos dobles de residuos diferenciados.

Patrimonio e Identidad
En la línea presentada conviven un repertorio tecnológico y un discurso formal con gran pertenencia al patrimonio y al paisaje de la ciudad con todas las actualizaciones tecnológicas y comunicacionales necesarias para el buen desarrollo de la vida urbana.
Por estar montado sobre el eje del entubamiento del arroyo Maldonado se tomó el arroyo, sus ondas y color como fuente de inspiración para resolver los límites generales del refugio, tanto sea en la  protección vertical metálica como en la gráfica y color de los vinilos translúcidos aplicados sobre los paneles vidriados así como  en las ondas reales que posee el “baldosón Maldonado” límite posterior separador del carril de automóviles y el refugio que actúa como disuasor del automóvil y del peatón.

Organización, Accesibilidad e Información al usuario
Todo el sistema de elementos urbanos está pensado con un criterio inclusivo y con la concepción de “una ciudad para todos”. En toda su extensión –desde los accesos y a lo largo de las plataformas- el solado incluye baldosas de reconocimiento táctil para no videntes. Siguiendo el mismo criterio, en las columnas cercanas a los accesos, se instalaron señales de lectura braille.

Comunicación Visual
El sistema de Comunicación Visual también se desprende y complementa conceptual y gráficamente del previamente desarrollado para todo el Mobiliario Urbano de la ciudad de Buenos Aires, funcionando como subsistema del mismo y adquiriendo también las particularidades inherentes al programa de necesidades requeridas por el proyecto Metrobús; un sistema de señales indicadoras e informativas de simple decodificación, funcionales al contexto y portadoras de identidad.

Las premisas que rigieron el desarrollo del sistema de comunicación visual portador de identidad e información para este proyecto fueron:

  • Otorgarle una fuerte y pregnante imagen visual que lo identifique claramente dentro del paisaje urbano;
  • Elaborar una sintaxis gráfica de sencilla y rápida decodificación, ampliamente funcional, contemporánea y al mismo tiempo portadora de significantes que reflejen algunos de los elementos que componen la identidad patrimonial de la ciudad de Buenos Aires, como los históricos códigos de color de las líneas de colectivos (que a su vez facilitan su lectura) y la alusión visual al hace tiempo entubado arroyo Maldonado en la presencia estilizada de las ondas que componen los paneles vidriados (que además actúan como filtros protectores de luz solar).
  • Establecer una amable convivencia y un coherente complemento con los sistemas de comunicación visual y señalética preexistentes en la ciudad (subtes, ferrocarriles) y los proyectados y en vías de implementación (Mobiliario Urbano).

En cuanto a la cromática, se estableció una paleta de colores formulados especialmente para este proyecto. Se aplica el color marrón humo en las estructuras metálicas y ámbar en los techos. A ambos colores se le suma el bermellón para completar la paleta gráfica.
El color también hace referencia al contexto general: mientras el mobiliario urbano general es negro humo grafitado con cenefas transiluminadas ámbar, el metrobús es marrón humo, con techo y cenefa ámbar.
Esto junto con la alusión a las ondas del Maldonado le confieren una gran fuerza urbana, linealidad y movimiento cociendo horizontalmente el sistema.

Sustentabilidad en la tecnología
La tecnología elegida conforma un sistema sustentable de materiales y tecnología en donde su origen es nacional.
Materia prima y mano de obra argentinas para un sistema de fácil reposición de partes.
El sistema fue concebido como una secuencia de pórticos conformados por columnas-vigas de perfiles UPN y chapa de acero F24 instalados cada 3,3 metros (distancia que permite hacer coincidir las puertas del parador con las del bus), vinculadas en la parte superior por un techo compuesto de chapa de aluminio, aislante espumado y sistema de luminarias. En la parte posterior del refugio, un sistema de carpintería metálica contiene a los paños de vidrio laminado que dan reparo al pasajero frente al viento y la lluvia. En lo que hace al cerramiento frontal, las columnas inclinadas replican la misma lógica constructiva que las del refugio. En su parte superior, se da lugar a una cenefa continua transiluminada que, además de llevar el nombre de cada parador del lado exterior, contiene cartelería de información dinámica con tecnología led hacia el interior. En toda su extensión los paradores son protegidos mediante líneas continuas de botazos fabricados en un material polimérico que posee una gran capacidad de absorción de golpes.

Planos: 

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