State Drill Core Reference Library, Adelaida

State Drill Core Reference Library, Adelaida

Un ejemplo de infraestructura pública que, en función de un diseño pragmático y a la vez evocativo

Imagen 1: Fachada principal del State Drill Core Reference Library, orientada hacia el norte. Destaca la estructura en cantiléver que cubre el acceso al edificio y los espacios de uso público al interior y exterior del edificio. Créditos: David Sievers

En muchos países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, la minería representa la principal o una de las principales fuentes de ingreso. Gran parte de estos países buscan maneras de reinvertir parte de los ingresos públicos generados por esta industria de manera de hacerla más sustentable y sostenible en el tiempo, o bien para generar sinergias y diversificar su base económica. La decisión de qué y cómo hacer lo anterior requiere una mirada a largo plazo, un análisis robusto y, por sobre todo, la colaboración público-privada para generar la innovación y las sinergias necesarias. El caso que revisaremos en esta columna, en la ciudad Australiana de Adelaida, nos da un ejemplo lo anterior.

Por qué una millonaria biblioteca de muestras geológicas
La provisión pública de información geo-científica reduce los costos y riesgos de exploración minera privada y permite seleccionar un área para una exploración más detallada usando toda la información pública disponible de la actividad histórica. En consecuencia, la provisión pública de información geo-científica tiene al menos dos impactos económicos importantes para los proyectos mineros: permite a los privados acceder a información sobre el marco geológico regional a un costo menor de lo que sería de otro modo, y reduce los riesgos geológicos involucrados en las decisiones sobre qué áreas se destinarán a una exploración más detallada.

Al reducir los costos y los riesgos de la exploración de minerales, debería haber un aumento en la actividad de exploración mineral que es probable que fluya hacia mayores niveles de producción, procesamiento y exportaciones de minerales, y con ello el aumento de la renta económica y del royalty minero que ingresa a las arcas fiscales. Este vínculo entre el suministro público de información geo-científica y las actividades de producción del sector privado ha sido investigado por el Gobierno de Australia. Un informe de 2011 del Geoscience Australia indicó una correlación positiva y significativa entre el desarrollo de recursos y el trabajo pre-competitivo de geo-ciencia, directamente en términos de gastos de exploración e indirectamente a través de eventuales recursos producción.

En el estado de South Australia, hay un conjunto de leyes que obligan a almacenar muestras de perforación, las que se recopilan bajo el sistema State Drill Core Reference Library. Como se argumentó anteriormente, este servicio ha sido fundamental para apoyar y promover la minería  en este estado de Australia al generar mapas geológicos detallados y públicos. Esta colección recibe anualmente unos 30.000 a 40.000 muestras de perforaciones, habiendo acumulado desde su creación hasta la fecha un total de 7.5 millones de metros de muestras recopiladas desde hace 130 años, valoradas a la fecha en más de1.000 millones de dólares Australianos. Esto representa un activo estatal valioso al que la industria accede con frecuencia para ayudar en sus programas de exploración y actividades de producción. Esta instalación es reconocida por las industrias de minerales y petróleo como una de las mejores bibliotecas de referencia de perforación en el mundo, y es parte integral de la aplicación web geológica global en línea.

Sin embargo, la cuestión crítica a la que se enfrentó el gobierno de South Australia en 2014 fue que los cuatro recintos que albergaban la colección alcanzaron su capacidad de almacenamiento, lo que llevó a la construcción de una nueva y única instalación, que presentamos en esta columna.

Ubicación estratégica + diseño pragmático y simbólico
Cómo se explicó anteriormente, mantener y ampliar la colección era importante para apoyar el crecimiento en la industria minera y, en consecuencia, el aumento de las regalías pagadas al Estado. A su vez, esta nueva infraestructura debía permitir que la colección fuese más accesible y que la información se diseminará hacia otras industrias para generar sinergias. El gobierno estatal propuso una inversión neta de 32 millones de dólares Australianos a 20 años; un alto costo para una biblioteca de muestras de perforaciones de prospección, sin embargo durante este mismo período los ingresos recibidos por el Estado por concepto de royalty minero se estiman en un mínimo de 6.500 millones de dólares. Es decir, la inversión se financiaría con un 0.5% del royalty.


Imagen 2: Vista del edificio desde el Nororiente, apreciándose el despliegue y articulación de su fachada a lo largo de la elevación Oriente.

Imagen 3: Vista de uno de los accesos desde su esquina Norponiente.

Imagen 4: Detalle de las láminas perforadas de acero corten de la fachada. Créditos: David Sievers

El organismo Department of Manufacturing, Industry, Trade, Resources and Energy (DMITRE) del gobierno de South Australia, realizó un análisis detallado sobre dónde ubicar la nueva instalación. Se necesitaba crear no sólo una nueva biblioteca, sino también que esta fuese una instalación educativa. Los terrenos ubicados en el nuevo desarrollo urbano de Tonsley Park, proporcionaban un buen acceso a la red de banda ancha nacional y tecnología de punta. Esto es importante para acceder a los datos mantenidos por la instalación a través de la base de datos SARIG, que es esencial para los procesos de toma de decisiones de las organizaciones internacionales cuando emprenden trabajos preliminares para futuras exploraciones y prospecciones mineras. También existía la posibilidad de establecer vínculos con instalaciones de educación terciaria que están o estarán situadas en Tonsley Park, como la universidad de Flinders y el Sustainable Industries Education Centre gestionado por TAFE, el sistema de educación técnica pública. Lo anterior era de importancia estratégica ya que, como mencionamos en la columna sobre Tonsley Park, el gobierno de South Australia tiene como objetivo transformar a su capital, la ciudad de Adelaida, en un centro de clase mundial para la minería y la energía basada en la innovación y las tecnologías de información. La nueva instalación proporcionaría la oportunidad de establecer alianzas de investigación, combinando el acceso tradicional a la biblioteca con la provisión de información y gestión en un entorno transparente y de vanguardia. El tamaño del terreno permitiría también consolidar los cuatro sitios existentes en los que se recolectaban muestras.

El nuevo edificio debía considerar un nuevo y gran espacio para el almacenamiento de muestras existentes y futuras, nuevas áreas de recolección y registro de datos, y una serie de espacios complementarios; es decir una infraestructura orientada a almacenar, disponer y analizar. El resultado fue un edificio compuesto de tres partes: un primer componente de logística y procesamiento de entregas y despachos de muestras, la ´librería´ de muestras de extracción, y un componente de soporte que contenía la administración y salas de conferencia y educación. La estrategia formal se desarrolló en torno al concepto de biblioteca y de cómo integrar estos tres componentes en un solo volumen que se desarrolla en todo el largo del terreno. El componente de administración/conferencia/educación se organizó en dos niveles que miran hacia el gran espacio de doble altura de la ´librería´ de muestras, evocando las grandes salas de lectura de las antiguas bibliotecas públicas, y emulando la nueva estrategia de diseño de las instalaciones de las empresas vitivinícolas que dan fama a South Australia.

El acero se utiliza en todo el edificio en una serie de importantes elementos, incluyendo la estructura expuesta de cubierta, las balaustradas de los espacios de circulación y, sobre todo, en la fachada, en la que se logra un diseño pragmático y a la vez evocativo. Grandes planos de acero corten fueron dispuestos en fachada, recordando las sutiles texturas y colores del paisaje de las zonas mineras y la geología de South Australia. La serie de planos de acero se combina hacia la parte posterior del edificio con paneles prefabricados de hormigón con inserciones metálicas, pero es hacia su parte frontal donde la fachada logra su mayor logro. Aquí, un gran cantiléver señala el acceso principal al edificio, sobre el cual los planos de acero corten incorporan una serie de perforaciones que revelan su ligereza, a la vez que generan un espacio intermedio que matiza perfectamente la luz solar y la iluminación natural. Durante la noche, los planos perforados revelan el interior del edificio. Es importante señalar que esta fachada frontal y el acceso del edificio enfrentan el boulevard principal de acceso a Tonsley Park, y se ubican junto un espacio de exhibición público, generando así un espacio abierto de interés público.


Imagen 5: Vista interior del sector o componente logístico del edificio dónde se ingresan y clasifican las muestras geológicas, destacando la iluminación natural indirecto a través de la cubierta

Imagen 6: Vista interior del sector o componente de almacenaje de muestras.

Imagen 7: Vista interior del vestíbulo de acceso, destacando su doble altura y transparencia. Créditos: David Sievers


Características de calidad ambiental
El diseño del edificio se preparó de acuerdo con el Plan de Acción de Eficiencia Energética del Gobierno de South Australia, siguiendo un exhaustivo análisis del Costo del Ciclo de Vida (o LCC por Life Cycle Cost). La siguiente es una lista de estrategias implementadas, las que se detallan posteriormente:

• Diseño Solar Pasivo e Iluminación natural
• Paneles fotovoltaicos para la generación de electricidad
• Recolección, almacenamiento y doble reticulación del agua de lluvia para usos de agua no potable
• Sistemas de control de iluminación e Iluminación de alta eficiencia

Diseño solar pasivo: Debido a la forma alargada del terreno, no fue posible la orientación general del edificio en el eje Este-Oeste. Sin embargo, la naturaleza misma del edificio, que es una instalación de almacenamiento y biblioteca de muestras, permitió utilizar ventanas pequeñas en las elevaciones este y oeste (las más castigadas por la radiación solar directa). En consecuencia, el edificio está diseñado de manera que los espacios regularmente habitados, tales como las áreas administrativas y de educación están ubicadas en el extremo norte del edificio.

Energía: El edificio fue modelado durante la fase de diseño para estimar el consumo de energía del edificio bajo varios sistemas propuestos y determinar así el sistema óptimo. El diseño del edificio incorpora medidas de ahorro de energía, siendo las principales reducciones en iluminación artificial, debido a sistemas de control y gestión integrados, y la generación de energía fotovoltaica in situ. El área de la biblioteca donde se almacena las muestras se ventila mecánicamente. El aire ingresa a través de lamas de bajo nivel y el aire de reposición no está acondicionado. Por lo tanto, cuando la temperatura exterior es mayor que en este espacio interior, las temperaturas internas aumentan gradualmente llegando finalmente a condiciones de estado estacionario equivalentes a la temperatura exterior. Ayuda también a temperar el ambiente interior la considerable masa térmica de la envolvente del edificio y de las propias muestras geológicas.

Agua: El proyecto consideró un paisajismo de poco mantenimiento, principalmente por el uso de especies autóctonas y por el uso de riego por goteo. El uso de agua potable se minimizó con la recolección de agua lluvia del techo en una serie de tanques de almacenamiento conectados, con un total de 30.000 litros de almacenamiento. El agua lluvia recolectada se distribuye en todo el edificio a través de un sistema de tubería doble, para servir los baños y el área de paisajismo.

Materiales: En gran medida, se utilizaron materiales duraderos y de bajo mantenimiento. Teniendo en cuenta lo anterior, se estima que el edificio tendrá una vida útil de más de 100 años. Se privilegiaron materiales fabricados localmente, incluyendo las estructuras de acero, las láminas de metal preformadas, el entramado de particiones de madera, los adoquines y los revestimientos internos de las paredes. Asimismo, durante las fases de construcción y rehabilitación se puso en marcha un Plan de Gestión de Residuos.

Información adicional
•    Destino:  Público, Investigación
•    Cliente:  Gobierno de South Australia
•    Arquitectos:  Thomson Rossi Architects
•    Ingenierías: Aurecon
•    Construcción: Hansen Yuncken
•    Año de construcción: 2015
•    Superficie: 7.500 m2
•    Costo: 32 millones AUD (incluyendo costos de relocalización y remediación)
•    Ubicación:  Adelaida, Australia
•    Fotografías:  David Sievers

José Tomás Videla Labayru
Arquitecto LEED-AP, MSc, MBA

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