Nuevo edificio de ciencias del Trinity Anglican School

Nuevo edificio de ciencias del Trinity Anglican School

Su innovadora solución de fachada ventilada, en base a una estructura helicoidal de costaneras de acero, se basa en los principios de la arquitectura bioclimática

El nuevo edificio de ciencias del colegio Trinity AnglicanSchool (TAS) en la ciudad de Cairns, en el extremo nororiente de Australia, es una propuesta innovadora para la infraestructura educacional y científica en climas tropicales. En general, la arquitectura bioclimática en este tipo de clima presenta estrategias tales como grandes aleros, corredores sombreados y estructuras livianas y levantadas del suelo. En este caso, se ha utilizado una inusual estructura helicoidal de acero que no sólo controla la fuerte radiación solar directa y permite la ventilación natural, sino que también es un claro guiño simbólico de la estructura de doble hélice de la molécula del ADN, generando un atractivo contexto para la educación científica a nivel escolar. Adicionalmente, esta estructura se extiende fuera del edificio para transformarse en un corredor que conecta el edificio con el resto del campus. Para constituir esta estructura helicoidal, fueron utilizados perfiles de acero tipo costanera [ con revestimiento para ambientes salinos, seleccionado por su efectiva respuesta a las fuertes condiciones climáticas de esta zona de Australia.


 
Imagen 1: Vista del nuevo edificio de ciencia de TAS en Cairns, destacando su gran protección solar exterior de forma helicoidal en acero.  Créditos: Charles Wright Architects

El edificio está localizado junto al futuro nuevo acceso del complejo educacional, siendo el elemento principal del renovado plan maestro de la institución. Previo a la inauguración de este nuevo edificio de ciencias, las instalaciones del TAS no se habían actualizado desde 1980, y por otra parte, el nuevo plan consideraba un énfasis en las tecnologías emergentes en un contexto de una constante evolución de las estrategias pedagógicas y un alto estándar de enseñanza. Por ello, el cliente decidió colocar la  educación científica como uno de sus principales ejes de desarrollo, y dentro de lo cual la sustentabilidad ambiental era parte fundamental.

 

Imagen 2: Vista aérea del campus de TAS en Cairns, Australia. El nuevo edificio de ciencia se emplaza en el sector Nororiente del complejo educacional, en donde se construirá prontamente el nuevo acceso principal.  Créditos: Google Earth

Ciencia: colaboración, innovación, rigor
Como ha sido casi una regla general en todos los proyectos que hemos revisado mensualmente, este  edificio fue el resultado de un proceso de trabajo que combina innovación e integración multidisciplinaria.  Ya hemos señalado en otras ocasiones, y demostrando con diversos casos, que no existe una solución general para la forma sustentable, sino más bien ésta es el resultado de un acucioso análisis de los factores climáticos, programáticos  y presupuestarios que enfrenta el proyecto, y de cómo esos elementos se combinan para lograr edificios de menor impacto ambiental y mayor calidad interior. En este caso en particular, el proyecto debía considerar los efectos de un clima tropical caluroso y húmedo, de alta radiación solar directa, y con fuertes eventos de tormenta, todos aspectos que se verán exacerbados con el cambio climático que ya está comenzando a afectar esta zona de Australia.

A pesar de su forma y estructura fuera de lo común, el proyecto se mantuvo rigurosamente dentro del presupuesto fijado por el cliente desde el inicio. En este sentido, fue clave el involucramiento temprano del contratista principal y los fabricantes de la estructura de acero, quienes supieron entender y ajustar la propuesta arquitectónica a las restricciones de fabricación e instalación de piezas de tamaño estándar. Junto con lo anterior, todas las instalaciones del edificio están expuestas, pero perfectamente diseñadas y coordinadas entre todas las especialidades y la arquitectura, sirviendo también como herramienta educativa.

Imagen 3. Vista de un corredor del segundo piso, destacando el interior de la estructura helicoidal de acero.

Imagen 4. Corredor que conecta el edificio de ciencias con el resto del campus, generado en base a una extensión de la estructura helicoidal. Imagen 5. Vista interior de una sala de clase, destacando las instalaciones a la vista. Imagen 6. Atrio central con escalera tipo doble hélice.  Créditos: Charles Wright Architects

Programa y estrategias de sustentabilidad
El programa del edificio considera dos salas de clases en la primera planta, y seis laboratorios de ciencia en el segundo piso con equipamiento de última generación, todo pensando para optimizar el aprendizaje de los estudiantes. La circulación principal se da a través de una escalera helicoidal en medio de un atrio central abierto, que hace de corazón del edificio. El resto de la circulación se da en base a corredores abiertos pero protegido por la estructura helicoidal de acero.

Al ser un edificio centrado en la ciencia y la educación, la sustentabilidad ambiental fue parte central del proyecto. Junto con la innovadora solución bioclimática de la protección solar, el edificio incluye una serie de estrategias pasivas y activas que aportan a la sustentabilidad ambiental del edificio. Destaca la cubierta verde, y en ella, la instalación de paneles fotovoltaicos para la generación de electricidad in-situ, y la recolección de las aguas lluvias para su reutilización en los servicios del edificio, el que a su vez considera griferías y artefactos sanitarios de alta eficiencia hídrica.

En cuanto a eficiencia energética, el edificio considera un sistema de refrigeración mecánica de tipo VRV (volumen de refrigerante variable), lo que se combina con la posibilidad de refrescar las salas y laboratorios en forma pasiva, cuando las condiciones climáticas lo permiten. La envolvente térmica fue cuidadosamente estudiada y especificada para disminuir la demanda de refrigeración, la iluminación artificial es de alta eficiencia, y una avanzada red de monitoreo del consumo energético le permite a los sistemas ajustarse en tiempo real a las condiciones climáticas y operativas.


Imagen 7 a 9. Vistas de la estructura helicoidal de acero desde sus extremos, y vista desde el patio.  Créditos: Charles Wright Architects

Información adicional

  • Destino: Educación, Ciencia
  • Arquitectos: Charles Wright Architects
  • Cliente: Trinity Anglican School
  • Año de construcción: 2015
  • Ubicación: Cairns, Australia
  • Altura: 2 pisos
  • Fotografías: Charles Wright Architects
  • Contratista principal:Hansen Yuncken

Newsletter

Suscríbase a nuestro newsletter para recibir todas nuestras novedades

Proyectos relacionados