Instituto de Investigación en salud y medicina de South Australia

Instituto de Investigación en salud y medicina de South Australia

La sustentabilidad como estrategia para atraer a los mejores investigadores del mundo

La innovación ha sido un factor clave en la economía y el desarrollo de Australia, siendo la ciudad de Adelaida, capital del estado de South Australia, un lugar donde constantemente se está impulsando la innovación en temas de sustentabilidad, incluidos el urbanismo y la edificación. El SAHMRI Medical Research Building es el último y destacado ejemplo de ello. Si el rendimiento del edificio cumple con los bajos niveles de consumo de energía y los altos niveles de calidad ambiental proyectados, el edificio no sólo será un aporte en materia de construcción sustentable, sino también en cómo se diseñan y operan los edificios de investigación médica.

Créditos: SAHMRI media hub gallery; Peter Clark

Imágenes 1 y 2 Créditos: SAHMRI media hub gallery; Peter Clark

 

Masa crítica

Inaugurado a fines del 2013, el nuevo edificio del Instituto de Investigación en Salud y medicina de South Australia (SAHMRI), de 25.000 metros cuadrados y una capacidad total de hasta 675 investigadores, es parte de una estrategia y destacado esfuerzo público-privado para ubicar conjuntamente los servicios de investigación y de hospitales, integrando la salud y la investigación médica en la práctica, y con profesionales de clase mundial.

Para ello, SAHMRI requería de un edificio que fuese icónico y sustentable, y la razón es clara y determinante: cuando un instituto solicita a otras instituciones y al gobierno fondos para investigar, la pregunta es ¿posee la infraestructura de apoyo necesaria tanto para realizar la investigación y para atraer a los mejores investigadores del mundo?

La respuesta del equipo de proyecto, compuesto no sólo por diversas disciplinas sino también por especialistas de varios países, fue crear una nueva tipología de laboratorio que respondiera a dicho encargo. En definitiva, cada disciplina del equipo de proyecto, incluida la arquitectura, debió  resolver su especialidad siguiendo la función y visión del proyecto: crear un edificio icónico en que la gente se sintiera invitada a ser creativa e innovadora en su investigación. El resultado fue incluso más allá de eso, al transformar el paisaje urbano de la zona oeste de Adelaida y ponerla en el mapa global de la investigación.

El objetivo de generar masa crítica para la innovación no termina con la construcción de este edificio; pronto SAHMRI y el nuevo Royal Hospital de Adelaida estarán acompañados por otros dos centros de enseñanza e investigación de la Universidad de Adelaida y de la Universidad de South Australia, más la instalación de dos prestigiosas organizaciones en investigación, como son CSIRO y el Laboratorio Europea de Biología Molecular. Asimismo, se espera que en el futuro se reubique en el sector el Hospital de la Mujer y la Infancia. Con ello, se espera que para el año 2020 éste sea el conjunto urbano más grande de salud e investigación biomédica en el hemisferio sur, con más de diez mil personas trabajando en él, generando sinergias tanto por compartir los costos de tecnologías de alto costo, como por el intercambio de técnicas, resultados y conocimiento. Un esfuerzo público y privado que, desde la innovación y la sustentabilidad, pretende impulsar la economía y la vitalidad de la ciudad de Adelaida.

Imágenes 3 y 4: Diagrama aéreo de la fachada poniente  y vista de la fachada oriente desde la estación de trenes. Créditos: Woods Bagot architects y Peter Fisher.

 

Relación con el entorno

La ciudad de Adelaida es reconocida como una de las pocas capitales estatales de Australia planificadas coherentemente al momento de su fundación, y la única que incorporó un cinturón verde de parques en torno a su centro comercial. El edificio de SAHMRI se ubica justamente en esta franja de la ciudad y en forma adyacente a la red de transporte público y de ciclovías, integrándose al entorno en sus cuatro fachadas y transformándose en una pieza central del paisaje urbano.

El edificio se emplaza junto al nuevo Royal Hospital de la ciudad, compartiendo la explanada de acceso. Sobre una planta en forma de rombo, la forma del edificio SAHMRI pretende inspirar y promover no sólo una función sino también una visión muy específica. El edificio destaca por su singular fachada triangulada, concebida como una piel que se adapta y reconoce su entorno tal como un organismo responde a la posición del sol, solución a la que se llegó después de un análisis ambiental intensivo en base a herramientas de modelamiento paramétrico utilizadas para optimizar el control solar, la iluminación natural, el efecto del viento y la generación de vistas al exterior. Esta premisa también influyó en la distribución interior del edificio, al colocar los espacios cerrados de apoyo de laboratorio y algunas instalaciones a lo largo de la fachada poniente, como protección contra el sol de la tarde. A diferencia de otros proyectos, las herramientas de modelamiento paramétrico fueron utilizadas en este caso para mejorar el rendimiento del edificio, y no sólo para jugar con formas futuristas despreocupadas de sus implicaciones estructurales; la tecnología se utilizó para solucionar problemas, no para complejizarlos. Cabe destacar que adicionalmente a la optimización de la envolvente de fachada, el proyecto ha incorporado una serie de criterios de sustentabilidad ambiental: minimiza el uso de energía mediante la instalación de un sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado de alta eficiencia energética, a la vez que entrega altos niveles de suministro de aire exterior, inyectado desde los jardines y de un sub-laberinto subterráneo, de manera de enfriar el aire inyectado de forma natural. Otras características incluyen la recolección de agua de lluvia y la reutilización del agua tratada y un sistema de gestión que permita la medición en tiempo real de los consumos de energía y agua. 

Así, la estructura de la fachada es una combinación de una rejilla sub-estructural tipo diagrid en base a acero estructural, con un paquete externo de aluminio y doble acristalamiento de alto rendimiento enun total de 6.300 paneles triangulares, complementados por sombrillas de malla tejida y de  aluminio perforado y sólido, que cubren totalmente y de forma continua los ocho pisos del edificio. La rejilla de acero estructural se extiende hasta 40 metros sin apoyo adicional y tiene menos energía incorporada que si hubiera sido hecha de aluminio. Como ya fue mencionado, las sombrillas se han diseñado y orientado para optimizar la radiación solar y la iluminación natural, por ello sus tamaños varían según la orientación y la altura.

Créditos: SAHMRI media hub gallery; Peter Clark

Imágenes 5, 6 y 7: Fachada poniente durante la ejecución de rejilla sub-estructural de acero y los paneles triangulares; detalle de los paneles y las sombrillas de aluminio; encuentro de la envolvente con la explanada. Créditos: SAHMRI media hub gallery; Peter Clark

 

Espacios de colaboración

Si bien el edificio destaca fuertemente como un objeto escultórico, el principal objetivo del proyecto era crear espacios interiores inspiradores. Ya al entrar a este organismo, el primero piso se desarrolla como un iluminado y transparente espacio abierto para fomentar la interacción de los usuarios y visitantes del edificio, incorporando un gran atrio con vistas panorámicas a la ciudad, en combinación con espacios para descansar y conversar en torno a la cafetería, y una icónica escalera caracol de acero que conduce a los pisos superiores. En ellos, la estrategia de diseño es fomentar la colaboración entre los investigadores, la que se logró por un parte mediante la introducción de mamparas, atrios y puentes, y en segundo lugar por la conexión visual entre los pisos y la interconexión por la escalera de caracol.

La investigación en el edificio se desarrolla en 7 áreas: salud aborigen, cáncer, salud madre-hijo, corazón, infección e inmunidad, mente y cerebro, nutrición y metabolismo. Cada área se ubica en un piso, compuesto a su vez por dos módulos de laboratorios de investigación y su respectivo programa de apoyo. Las áreas de investigación no son como los típicos laboratorios tipo bunker, sino que son espacios transparentes e interconectados vertical y horizontalmente. Sin dejar de ser áreas seguras de contención biológica, los investigadores pueden ir de un laboratorio a otro, generando lo que en SAHMRI denominan polinización cruzada de conocimiento para ayudarse mutuamente a resolver determinados problemas de salud.

Créditos: SAHMRI media hub gallery; Peter Clark

Imágenes 8 a 13: Arriba, vista del gran atrio central y las pasarelas de conexión. Abajo, vista del área de descanso en el primer piso, la escalera caracol de acero y un detalle de su ejecución. Créditos: SAHMRI media hub gallery; Peter Clark

Dicha configuración espacial de flexibilidad, transparencia y amplitud (la luz estructural es de 10,2 metros), va siempre de la mano con un desafío de diseño estructural, que en este caso fue resuelto en base a una sofisticada estructura de acero que transfiere las cargas de las 36 columnas en los pisos superiores a seis columnas a nivel del primero piso. Estas seis columnas, cuidadosamente ubicadas y bautizadas como "columnas de flores”, junto con los núcleos de ascensores y escaleras, funcionan como médulas estructurales que conectan elegantemente el edificio con la tierra. Adicionalmente, los ingenieros estructurales debían resolver los requisitos de espacios de grandes luces y el control de la vibración de los equipos de laboratorio.

Imágenes 14 a 17: Columnas en flor de acero durante la etapa de construcción y una vez entregado el edificio. Créditos: SAHMRI media hub gallery; Peter Clark

 

Información adicional

  • Superficie: 25.000 m²

  • Costo: 200 millones de dólares australianos

  • Uso: Laboratorios de investigación

  • Fecha de finalización: 2013

  • Cliente: Sur de Australia Instituto de Investigación Médica de South Australia (SAHMRI) y el Departamento de Planificación, Transporte e Infraestructura de Salud y (DPTI)

  • Equipo del proyecto: Woods Bagot (Arquitectos), RFD (Especialistas de Laboratorio), Aurecon (Ingeniería Civil / Estructural / Fachada), Norman Disney & Young (Building Services Engineers), Hindmarsh (Project manager), Rider Levett Bucknall (Cost Manager), Cundall (ESD Consultores), Atelier 10 (Consultores Ambientales), Gestión de Riesgos del Proyecto (Departamento de Transportes, Energía e Infraestructura).

 

 

Imágenes 18 a 21: Arriba, esquemas de análisis ambiental de la fachada y funcional de las plantas superiores; abajo, sección longitudinal y transversal del edificio. Créditos: Woods Bagot architects

José Tomás Videla Labayru
Arquitecto LEED-AP, MSc, MBA

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