Escuela Municipal Carlos Soublette y Ambulatorio Bello Campo

Escuela Municipal Carlos Soublette y Ambulatorio Bello Campo

El proyecto de la Escuela Municipal Carlos Soublette y Ambulatorio Bello Campo es un ejercicio de integración. Es integración en términos de programa, pero también es integración en el uso, integración social, integración en la disposición sobre el terreno, en la relación con el espacio público e integración del espacio en torno al que se articulan los volúmenes construidos.
Obra
Escuela Municipal Carlos Soublette y Ambulatorio Bello Campo
Arquitectura
ma+ micucci + arquitectos asociados
Constructora
M.D.G. Construcciones
Ubicación
Chacao, Caracas, Venezuela
Ingeniería
Inst. eléctricas: Ing. Piero Gallo. Inst. sanitarias: Ing. Manuel Ramírez. Inst. mecánicas: Ing. Alfonso Robaina. Estudio de suelo: Ing. Abraham Benarroch
Año
2008
Colaboradores
Arq. Silvia Espósito, Arq. Jaime Méndez, Arq. Aliz Mena, Arq. Freddy Corredor, Arq. Vicky Kaufman, Arq. Sandra Metzner
Consultoría
Ing. Eloy Paredes, Ing. Nilka Sarmiento
Materialidad
Fachadas aluminio: SERVIWALL / HUNTER DOUGLAS Celosía C40
Fotografía
MA+, Oscar Pabón
Web
www.ma-arq.com

El proyecto de la Escuela Municipal Carlos Soublette y Ambulatorio Bello Campo es un ejercicio de integración. Es integración en términos de programa, pero también es integración en el uso, integración social, integración en la disposición sobre el terreno, en la relación con el espacio público e integración del espacio en torno al que se articulan los volúmenes construidos. Finalmente, también es integración de distintos materiales y sistemas constructivos. La disposición ortogonal de los edificios recostados sobre los deslindes del terreno, diferenciados programáticamente, define un espacio común que se abre a la esquina de las calles que lo bordean. Este patio es solo parcialmente ocupado por un edificio menor de planta cuadrada: la biblioteca en primer piso y patio de juegos para pre escolares en el segundo nivel, que comentaremos más abajo. El orden que propone esta estrategia es indiscutible, pero se soporta en un trabajo muy cuidado de los detalles. Cada fachada responde en forma propia y única a su orientación, soleamiento y vecindad. La composición del sistema de celosías sobre los pasillos que ya otorgan sombra en la fachada poniente contrasta con la horizontalidad lineal de la fachada norte, desprovista y despejada. Los tratamientos de los materiales de la estructura y terminación son pulcros y, aunque diversos, hablan de una sabia economía. Coexisten una estructura de hormigón armado, muros de albañilerías de ladrillos de arcilla vistos, y una estructura de acero, complementada con celosías de aluminio. El sistema de cerramiento-abertura de los cierros del patio-plaza sobre las calles aledañas resuelve forma perfecta la siempre difícil ecuación de cerramiento e integración. Se replica en los cerramientos de la planta baja del comedor. Mención aparte para el pequeño volumen de la biblioteca: una planta libre cuadrada se apoya en cuatro columnas de hormigón armado. La planta cuadrada se descompone, a su vez, en cinco segmentos cuadrados por lado: un damero de cinco cuadros que se desfasan en el plano de la cubierta y en las pieles de la fachada. Esta estructura dinámica se concibe en perfiles tubulares de acero. Los cerramientos de celosías desplazables abren y cierran el volumen, lo concentran y lo desmaterializan con un patrón dinámico que le da sentido a su posición en el espacio de la plaza patio y le da foco: concentra toda la atención mientras parece liberar el espacio a su derredor. Repito, el orden que propone el proyecto es indiscutible, pero se soporta en un trabajo muy cuidado en que la posición de este volumen es estratégica. Es significativo que aloje la biblioteca y la sala de juegos de los niños. Los elementos básicos de su composición se reconocen en otras partes del conjunto. Es tan simbólico esto que tal vez haya que comentar el proyecto nuevamente, esta vez a partir de la biblioteca y la sala de juegos de los niños.

F. Pfenniger

El proyecto se ubica en el contexto de una urbanización de mediados del siglo 20 y próximo a un sector popular o Barrio que creció espontáneamente a los márgenes de una quebrada del céntrico municipio Chacao de Caracas. El objetivo del proyecto era reubicar una escuela municipal que funcionaba en el sector pero de forma precaria y en una zona de riesgos por la presencia de la quebrada. A su vez se buscaba mejorar las condiciones espaciales y de funcionamiento de la escuela a incorporar en el proyecto un ambulatorio comunal, para que estos pudieran a contribuir efectivamente a integrar dos comunidades de estratos diversos socio-económicos diversos a través de un espacio público.

Es así como el edificio se organiza en torno a un espacio que una plaza que permite la disposición de los tres volúmenes que conforman el conjunto. Dicha plaza se abre hacia los frentes de las avenidas, y está limitada con un sistema de rejas y puertas que permiten el cerramiento de la misma cuando el espacio deba ser utilizado como patio de recreación de la unidad educativa; sirviendo como área de esparcimiento de la comunidad en horas de la noche o durante los fines de semana. El cuerpo orientado en sentido este-oeste marca el acceso al ambulatorio mientras que el cuerpo norte-sur establece el acceso a la unidad educativa. El tercer cuerpo volumétrico de la propuesta lo constituye un pequeño prisma de planta cuadrada que alberga la biblioteca en el nivel inferior y el patio de juego para los niños del preescolar en el nivel superior.

El ambulatorio se ubica en el sector este de la parcela, por lo que se le accede desde la Avenida Santa Ana y se adosa a un Gimnasio Vertical también municipal. La estructura que se propone para el ambulatorio cuenta con dos niveles: el primero o de acceso, se ubica a nivel de calle y el segundo, en el semisótano, permite un acceso al o desde el estacionamiento. La Escuela se desarrolla en dos cuerpos de cuatro niveles cada uno, uno de los cuales se orienta en sentido norte-sur y otro en sentido este-oeste. El primer nivel alberga el comedor general de la escuela así como las tres aulas del pre-escolar. Los dos niveles siguientes cuentan con tres aulas cada uno así como algunas áreas administrativas y de profesores. El último nivel alberga tres talleres destinados a actividades de música, teatro e idiomas, así como un área de usos deportivos y recreativos.

El acceso a la escuela se desarrolla a través de la Plaza Cívica, específicamente en el área frente a la Avenida Ávila. Inmediatamente junto al acceso se ubican la biblioteca y el laboratorio de computación, los cuales podrán ser utilizadas tanto por los integrantes de la unidad educativa como de las comunidades aledañas.

La imagen general de la edificación resultante es de lectura muy sencilla, en cuanto a la disposición de los dos paralelepípedos, cada uno de los cuales tiene un tratamiento diferenciado en sus fachadas. En ese sentido ambos cuerpos cuentan con amplios corredores que sirven como espacio de circulación y a la vez aleros para el control solar y la exposición a la lluvia. Particularmente, en el caso de la fachada oeste, se han dispuesto una serie de paneles de aluminio que a modo de celosías protegen de la incidencia directa del sol sin impedir la ventilación continua de dichos corredores. En cuanto a la fachada sur, próxima a un edificio residencial, se ha tratado a partir de un sistema de aleros, que preservan relaciones deseables de aislamiento acústico y control visual.

 

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